lunes, 5 de noviembre de 2007

Perdoname Dios cuando me quejo...


Hoy, viajando en un autobus vi una hermosa muchacha con cabello de oro, y expresión de alegrí­a; envidié su hermosura.

Al bajarse, la vi cojear. Tení­a solo una pierna, y

apoyada en su muleta, sonreía.

PERDONAME SEÑOR, CUANDO ME QUEJO.

TENGO DOS PIERNAS, Y EL MUNDO ES MIO!

Fui después a comprar unos dulces

Me atendió un muchacho encantador.

Hablé con él; parecía tan contento que aunque se me hubiera hecho tarde no me hubiera importado, ya que al salir, oí que decía:

Gracias por charlar conmigo.... es Usted tan amable, es un placer hablar con gente como usted.........ya vé, soy ciego...

PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO.

Y PUEDO VER, Y, EL MUNDO ES MIO !

Más tarde, caminando por la calle vi a un pequeño de ojos azules, que miraba jugar a otros niños, sin saber qué hacer.

Me acerqué y le pregunté: ¿ Porqué no juegas con ellos ? Siguia mirando hacia delante sin decir una palabra: entonces comprendí que no escuchaba.

PERDóNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO.

YO PUEDO ESCUCHAR, Y, EL MUNDO ES MíO !

Tengo piernas para ir a donde quiero...

Ojos, para ver los colores del atardecer...

Oí­dos para escuchar las cosas que me dicen.

PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO.

LO TENGO TODO, Y, EL MUNDO ES MIO!

NO LE DIGAS A DIOS CUAN GRANDE

ES TU PROBLEMA......

DILE A TU PROBLEMA

CUAN GRANDE ES TU DIOS!!!!!!!

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